FERBLOG

martes, julio 05, 2005

¿MANEJO DE LOS TIEMPOS?... ¡OJALÁ!

Oí comentar, ayer por la tarde, a alguien en la radio que, en su opinión, toda la estrategia de ZP en relación con la banda terrorista ETA iría encaminada a la obtención de una tregua que el presidente pudiera rentabilizar políticamente en una pronta convocatoria de elecciones.

Según el comentarista, el Esdrújulo sería perfecto conocedor de que las negociaciones desembocarían, al final, en un nudo imposible –con una ETA cerril e incapaz de apearse del burro de la “independencia” y la “territorialidad”- pero esperaría que tal eventualidad le pillara con los reales bien sentados en una cómoda mayoría absoluta o, cuando menos, tan solo dependiente de los elementos menos histriónicos de la sopa de siglas parlamentaria.

Otro tanto, apostillaba algún otro comentarista, ocurriría con el estatuto catalán, que el inquilino monclovita esperaría ver naufragar sin tan siquiera cortar amarras en el Parque de la Ciudadela, es decir, siendo el fracaso íntegramente imputable a la necedad de la clase política catalana y quedando sanas y salvas –por nunca sometidas a prueba- sus excelentes intenciones. Es de suponer que las promesas de la campaña anterior prescriban al llegar a la siguiente.

En resumidas cuentas, a juicio de quienes así opinan, ZP estaría manejando los tiempos, con un nivel de mezquindad perfectamente descriptible, a juzgar por la importancia de los asuntos sobre el tablero.

Esta opinión, que se puede o no compartir, es razonablemente concordante con la de quienes afirman que, en última instancia, el objetivo de la legislatura no es otro que el de apuntillar al PP. Vencido y desarmado el ejército de Mariano, las tropas del progreso habrían alcanzado sus últimos objetivos, con lo que podría empezar otra secuencia de años triunfales como los de antaño, cuando aquí la oposición no era ni buena ni mala, sino, simplemente, inexistente.

Pues miren ustedes por donde, el escenario que acabo de dibujar me parecería hasta tranquilizador. Alguno quizá se sorprenda de leer que me tranquilizaría saber que nuestro Presidente del gobierno, de puro maquiavélico, sería más malo que el cólera. Algo así como Rubalcaba pero corregido, aumentado y con el colmillo más retorcido, si cabe.

Me tranquilizaría porque la lógica maquiavélica es una lógica, al fin y al cabo. Y eso, señores, es bueno. Uno da por sentado que a Rubalcaba se le pueden ocurrir muchas cosas, algunas de ellas espantosas, pero también da por sentado que, al menos dejado a sus propias fuerzas, hay otras cosas que no se le ocurrirían nunca. Si estamos echando de menos, a estas alturas, a ese dúo de la bencina que era la pareja González-Guerra no es por la belleza de su carácter, sino por su previsibilidad. Y es que pocas cosas hay peores que la incertidumbre.

Lo que me asusta de veras no es que el comentarista de la radio esté en lo cierto, sino que me temo que está equivocado. El comentarista, llevado de su propio análisis se negaba a admitir, por ejemplo, que el Presidente fuese a hacer una concesión territorial al mundo de ETA-Batasuna. Por eso afirmaba estar convencido de que el Esdrújulo, malvado él, sólo podía aspirar a una tregua temporal, porque sabría –sigo siempre al comentarista- que, al final, toparía con lo inaceptable.

Y eso es lo que yo discuto. Ya he dicho otras veces que no creo, de veras, que ZP se encuentre incómodo en su situación parlamentaria actual y por ello disiento de otros muchos que concluyen que su principal objetivo debiera ser la convocatoria de elecciones en cuanto el oráculo de las encuestas le fuese favorable –cosa que, sí, sucedería si ETA declarara una tregua, por más que el PP clamase en el desierto recordando que ya lo ha hecho otras veces-. Quienes así piensan creen estar en presencia de un político al uso. Y, en efecto, ningún político sensato se encontraría a gusto con su exigua posición en la Cámara.

Pero es que, a mi juicio, nuestro Presidente es cualquier cosa menos sensato. Cualquier otro calificativo le cuadra mejor. Si hay alguien sobre la faz de la tierra que dé un duro por un buen fin de las conversaciones con ETA, ese es él, y sólo Dios sabe qué entiende por un precio político suficiente.

El problema fundamental que nos aflige a los que no tenemos por costumbre tener fe en los políticos, sino que esperamos que nos rindan cuentas e incluso, pretenciosos que somos, que nos den explicaciones sobre la marcha, es el de encontrarnos ante un auténtico iluminado. Alguien que encuentra más urgente ocuparse de nuestra “decencia” o nuestra “felicidad” y que halla poca cosa el tratar sólo de nuestros impuestos, las carreteras o los planes hidrológicos.

Quizá, algún día, alguien elabore una tipología de políticos. Si esa tipología se lleva a cabo con un enfoque liberal, sin duda el tipo más peligroso, el auténticamente letal, sea el providencialista. El que cree firmemente que está en el mundo para dejar un país “mejor”, en el sentido más profundo del término. Nada me asusta más que los fundadores de naciones. Creo que fue Maragall el que comentó –a alguien que le apuntaba que no parecía que la preocupación ciudadana estuviera muy en la línea que marcaba su programa- que la función del político no es sólo “resolver problemas” sino también “liderar”. Ver más allá del común de los mortales, para entendernos.

He ahí una importante diferencia. Del político no debemos esperar que vea más allá, sino que vea más claro. No es lo mismo. Créanme, estos son los terribles.

3 Comments:

  • No quiero que parezca que utilizo tu blog para hacer propaganda del mio. De modo que si no te parece bien este comentario entenderé perfectamente que lo borres.

    Solamente quería decir que comparto en bastante parte la opinión del periodista que citas. Siendo así, he hecho una serie de diez "articulitos" en mi propio blog desarrollando la teoría de la "necesidad" de la tregua por parte del presidente del gobierno en base a los diferentes acontecimientos que han ido sucediendo sobre este tema.

    Empieza con este, sigue con este y los demás van numerados.

    Todo esto no es más que puro narcisismo. Creo que he dado una explicación a toda esta historia que no es la habitual en los medios de comunicación ni siquiera en la blogosfera y aprovecho tu comentario para reivindicarlo. Nada más.

    By Blogger Embajador en el Infierno, at 10:03 p. m.  

  • Embajador:

    No me molesta en absoluto. Antes al contrario. Me alegro de que te hayas ocupado de sostener esa postura, que no comparto, como he dicho, lo que no significa que no me parezca interesante.

    Podemos terminar por acuñar una nueva ciencia: la zapaterología, lo que no deja de ser curioso, porque la exégesis del comportamiento de los líderes realizada a través de gestos e intuiciciones es propia de regímenes totalitarios... los líderes democráticos se explican ellos solos.

    Un saludo,
    Fernando

    By Blogger FMH, at 8:36 a. m.  

  • Bueno, no estoy del todo de acuerdo con lo que tu dices. En los regímenes totalitarios esa "exegesis del comportamiento" se realiza con el objeto de entender las lineas de actuación que el lider quiere marcar.

    En este caso, lo que yo he hecho, no es tanto una exegesis del comportamiento, como una exegesis de los hechos. Me importa menos el hecho de que a Rodriguez Zapatero le duela el estómago o deje de sonreir, que las declaraciones y consecuencias de estas declaraciones.

    Personalmente estoy convencido de la creencia que tanto el PSOE como su líder tienen en la necesidad de una tregua de ETA para poder mantenerse en el poder largo numero de años. Son muy conscientes del "porque" accedieron al poder. Y al ser conscientes, buscan agarraderos mucho mas solidos que un atentado brutal. No se si me explico.

    Yo he procurado hacer mi análisis sin apasionamientos. Como si fuera un extranjero que mira la situación de España muy desde fuera. Procurando dejar la crítica de lado y buscando el origen de las cosas.

    Te agradezco que hayas mantenido mi comentario.

    By Blogger Embajador en el Infierno, at 2:01 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home